Amanda Buch trabajadora, madre y triatleta

Hola, me llamo  Amanda, tengo 38 años, soy licenciada en ADE, trabajo en una entidad bancaria y tengo cuatro hijos.

En el tiempo que “me sobra“, me dedico a entrenar triatlón, además, si las circunstancias lo permiten compito tres o cuatro veces al año. Soy una triatleta popular, con un nivel muy discreto pero no por ello menos apasionada. Cada temporada suelo hacer un par o tres de halfs, algún duatlón, intento hacer una maratón y cuando los astros se alinean me atrevo con un iron man. De momento llevo sólo uno pero este año tengo en cartera el segundo, será en junio en Klagenfurt ( Austria ). Puedo afirmar que el triatlón me ha cambiado la vida: a mi, a los míos y a un montón de compañeros de mi equipo. Ya no concebimos la vida sin él y en nuestras retinas están guardados momentos impagables vividos entrenando, compitiendo o después del entrenamiento con las piernas cargadas pero la cara sonriente.

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A menudo la gente me pregunta que me ha llevado hasta aquí,  que cómo lo hago para entrenar, que de donde saco el tiempo y sobretodo que porqué lo hago. Si también os habéis hecho estas preguntas,  seguir leyendo y os lo explico todo!

 

Siempre he sido una apasionada de los deportes, nunca concebí la vida sin la práctica de alguno de ellos, para que me entendáis hace años que soy adicta a las endorfinas...Jugué muchos años a baloncesto, fui monitora de aerobic mientras me sacaba la carrera y luego hice natación,  pilates, yoga…

Pero no fue hasta 2011 que empecé en el triatlón  gracias al impulso de mi marido, que se había iniciado el año anterior, de los compañeros del Team Calella, del camino que inició Núria Sauleda ( pionera del triatlón de larga distancia femenino en la comarca) y sobretodo de mi inconsciencia.  Fue clave la organización del Challenge en mi población, Calella. Gracias a este evento y al trabajo de los profesionales y voluntarios que están detrás, muchos populares como yo hemos hecho del triatlón nuestro “way of life” y nuestra pasión. Así que, con algunas medias maratones en las piernas, recién terminada mi primera maratón y con muy pocos kilómetros de bici, debuté en la distancia half ( ¿para qué empezar con algo más corto? ) en 2011 en Calella. Debutaron ese mismo año algunas compañeras de equipo y todas ellas grandes amigas: Cristina,  Natàlia, Neus, Sílvia i la grandísima  Anna Rovira.

La idea era seguir con el half, uno o dos al año, sin estrés, pero pronto el Challenge de Roth se cruzó en mi vida. Roth ( Alemania) es la cuna del triatlón en Europa y cada año en julio compiten allí cerca de 6.000 “locos” dispuestos a convertirse en mujeres y hombres de acero. Hasta allí fuimos una expedición del Team Calella en 2011. Algunos participaban y otros acompañábamos, yo sólo iba a animar a mi marido y a los compañeros del equipo…  Como ya habréis intuido la experiencia me cambió la vida, ya de vuelta, en el aeropuerto, me dije que iba a hacer un Iron Man, y a poder ser más pronto que tarde. No pensaba dejar de vivir esta experiencia en primera persona!

Mi sueño se cumplió en octubre de ese mismo año, conseguí  ser FINISHER del Challenge de Calella con 12 horas 20 minutos, un tiempo discreto. Aunque si lo pienso ahora, después  de tres años de kilómetros acumulados, creo que es un tiempazo, puesto que hacía solo 7 meses que entrenaba y era una auténtica novata.

 

¿Cómo lo hago para entrenar? Fácil, hay que robarle horas al sol y al sueño, hay que vibrar por la noche pensando que mañana antes de ir a currar habrán caído ya 10 kilómetros corriendo o sesión de swim en el mar o en la piscina con alguna de mis chicas (Mar, Anna, …). Hay que aprovechar todas las ocasiones: en lugar de mirar cómo los niños nadan en la piscina, tú te irás a correr, a nadar o a spinning, calculando los metros y los ritmos para no llegar tarde a recogerlos, aunque si alguna vez no consigues llegar puntual ellos ya saben que mamá está entrenando, siempre lo han vivido así. Hay que decirles a los compañeros de oficina que no irás a comer con ellos porque tocan 2.700m nadando y después un tuper en plan rápido… te miran con cara de “está loca” pero al final se acostumbran. Hay que madrugar el sábado para hacer una buena tirada de bici y el domingo aprovechar que los niños van en bici para ir corriendo a su lado… No hay que buscar excusas y no hay que ver problemas, hay que encontrar oportunidades  y  ver soluciones.

 

¿No es así como se consigue todo lo que merece la pena? ¿Con pasión, tenacidad, esfuerzo, método y sacrificio? Solo es proponerte lo que quieres conseguir y no parar de trabajar, como dijo un gran entrenador de fútbol: si nos levantamos  por la mañana muy temprano, muy temprano y trabajamos somos imparables!

Os animo a todos y todas que no pongáis límite a vuestros sueños, que os dejéis llevar por la magia del triatlón y que simplemente disfrutéis!

 

Espero que os haya gustado mi historia de amor con el triatlón, próxima parada Klagenfurt!

 

Un beso!!!

Si quieres dar a conocer tu historia personal envianos un mail a info@tri-woman.com

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